Nube por aquí, Cloud computing por allí, el bombardeo que reciben hoy en día las empresas sobre servicios en la nube es inmenso, pero, ¿realmente mi empresa tiene que estar en "La Nube"?
Los servicios que ofrece el cloud computing son amplios y variados y no es mi intención desglosarlos en este post. Prefiero centrarme en la necesidad real que puede tener una empresa pequeña en contratar alguno de estos servicios. Así pues hablaré de ellos a modo genérico.
Supongamos que soy una empresa pequeña dedicada a la venta, mis comerciales están en mis oficinas, tengo mi tienda virtual que hace su papel y un programa de facturación. Ante esta realidad, a mi pueden llegar ofreciéndome discos duros virtuales prácticamente infinitos o poder acceder a mis documentos desde cualquier parte del mundo y cualquier dispositivo, pero ¿necesito estos servicios? A simple vista la respuesta es NO. ¿Qué servicios podrían interesarme en la nube? Tal vez el correo electrónico, la tienda virtual si trabajamos con estacionalidad o el programa de facturación, si buscamos despreocuparnos de las actualizaciones y mantenimientos.
¿Cuando me puede interesar un disco duro virtual? Pues por ejemplo si tenemos distintas sedes o trabajamos con profesionales externos. O como copia de seguridad externa de nuestras bases de datos si las tenemos físicamente dentro de nuestra sede.
Por supuesto esto es una simplificación, la realidad de cada empresa hay que conocerla es la única forma de poder buscar las soluciones que necesite y descartar otras que por muy bien que puedan sonar se alejan del objetivo último de recurrir a la nube, aprovechar la economía de escala para reducir costos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario